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mié 01 Sep 2021
valentinvarillas

AMLO vacunó a García Luna

Redacción18 enero, 2021

En su desesperado intento de defender la decisión de la FGR de no ejercer acción penal en contra del Gral Cienfuegos, el presidente López Obrador arremetió con todo en contra de las autoridades norteamericanas.

Sin filtro, como suele hacer uso del discurso oficial, acusó directamente a la DEA de haberle “fabricado delitos” a quien fuera Secretario de la Defensa Nacional en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Con esas palabras, mató el potencial uso político-electoral del caso García Luna.

Y es que, aquellos que AMLO hoy señala con dedo flamígero, son los mismos que han llevado a cabo las investigaciones y el juicio en contra de quien fuera la autentica mano derecha de Felipe Calderón.

Utilizando la lógica presidencial: si la DEA fabrica delitos en contra de servidores públicos mexicanos, García Luna pudo haber sido también una víctima, tal y como hoy asegura lo fue Salvador Cienfuegos.

La diferencia radicaría, simplemente, en que en el caso del militar, el gobierno federal no tuvo empacho en aprovechar las buenas relaciones con la administración Trump, para poder estar en condiciones de darle un muy valioso regalo a las Fuerzas Armadas de este país: la exoneración de uno de los miembros más distinguidos de su élite.

Sin embargo, en términos de la credibilidad del discurso, López Obrador dio al traste con una de las armas electorales con las que contaba el partido en el poder: el de la distinción.

Después del espaldarazo a Cienfuegos ¿quién va a creer que los que están ahora en el poder, son realmente diferentes a los que estaban antes?

Que aquellos terribles usos y costumbres del pasado político mexicano, que tanto daño le hicieron al país, ya no tienen cabida en los tiempos de la 4T.

Simple y sencillamente, el líder del supuesto cambio, acabo igualándose con los demás.

López Obrador ha hecho trizas la principal característica que lo diferenciaba en imagen con sus antecesores: la supuesta ausencia de pactos inconfesables con la delincuencia.

El término del famoso narco-estado.

Falló y de qué manera.

Todo esto representa la muerte de esta supuesta gran transformación, en términos de congruencia, credibilidad y confianza.

Y de paso, la tranquilidad de los grupos del crimen organizado a quienes se les ha dado la garantía de que, por lo menos por cuatro años más, seguirán disfrutando de un absoluta paraíso de impunidad.

Pobre país.

Foto: Status

Por: Valentín Varillas/Status